"Los reportajes sobre el yaguareté en los Esteros del Iberá citan fuentes primarias y respetan los tiempos del monitoreo satelital. Es raro encontrar ese nivel de rigor en medios que no son científicos."
En Oso Mío cada dato sobre poblaciones, corredores biológicos o avances de reintroducción pasa por una revisión de fuentes antes de publicarse. Contrastamos informes de guardaparques, equipos científicos y administraciones de áreas protegidas, y dejamos constancia de qué está confirmado, qué sigue en estudio y qué no pudimos verificar. Esta página reúne ese criterio de trabajo para que puedas leer el diario sabiendo de dónde sale cada afirmación.
Los avales que publicamos acá provienen de equipos técnicos, guardaparques y organizaciones que siguen los mismos programas que cubrimos. No acumulamos cifras infladas: preferimos mostrar quién respalda cada línea editorial y con qué criterio se verifica la información sobre fauna autóctona.
"Los reportajes sobre el yaguareté en los Esteros del Iberá citan fuentes primarias y respetan los tiempos del monitoreo satelital. Es raro encontrar ese nivel de rigor en medios que no son científicos."
"Usamos sus notas sobre el huemul para preparar material de educación ambiental en escuelas rurales de la Patagonia. El lenguaje es claro sin simplificar los datos de los censos."
"Cuando publicaron la guía de turismo sustentable, varios operadores habilitados nos escribieron para confirmar cupos y senderos. Eso indica que la información llegó a quien debía llegar."
"Seguimos con atención sus coberturas sobre corredores biológicos entre Chile y Argentina. Son un aporte concreto para quienes trabajamos en conservación de biodiversidad a escala regional."
Las coberturas sobre los Esteros del Iberá y los bosques patagónicos se escriben después de visitar los territorios, hablar con quienes monitorean a los animales y revisar los registros de las cámaras trampa. Cuando un dato no se puede confirmar en el terreno, lo decimos.
Los reportajes sobre el yaguareté, el huemul o el ciervo de los pantanos nombran a los organismos, investigadores y guardaparques que aportan la información. No usamos fuentes anónimas para sostener afirmaciones sobre poblaciones de fauna o estado de conservación.
No vas a encontrar números redondos de animales "salvados" ni proyecciones sin respaldo. La conservación en Argentina avanza despacio, con retrocesos y con resultados parciales. Preferimos contar ese proceso tal como ocurre antes que vender un éxito cerrado.
Si un censo se actualiza, si una liberación se reprograma o si una cifra cambia tras una nueva medición, la nota se corrige y se indica qué se modificó. La educación ambiental exige el mismo rigor que cualquier otra cobertura periodística.
Las guías de turismo sustentable en parques nacionales no se escriben por encargo de agencias. Cuando recomendamos verificar la habilitación de un operador o respetar cupos de ingreso, lo hacemos porque esas reglas protegen fauna en reproducción y suelos frágiles, no porque respondan a un interés comercial.
Si querés ver cómo aplicamos estos criterios en una cobertura concreta, podés leer el seguimiento del regreso del yaguareté al Iberá o escribirnos desde la página de contacto para plantear una corrección o un tema a cubrir.
Cada dato sobre fauna, áreas protegidas o programas de reintroducción pasa por una revisión antes de salir. Acá explicamos de dónde sale la información y qué podés chequear por tu cuenta si querés ir más a fondo.
La mayoría proviene de informes públicos de Administración de Parques Nacionales, censos de guardaparques y trabajos de universidades nacionales como la UNNE o la UNCo. Cuando una cifra no tiene respaldo verificable, no la publicamos. Preferimos decir "no hay datos actualizados" antes que inventar un número.
Los proyectos que cubrimos, como la reintroducción del yaguareté en los Esteros del Iberá, dependen de acuerdos con estancias, escuelas rurales y pobladores. Si un programa no tiene respaldo local, lo señalamos en el texto. No publicamos como logro algo que genera conflicto sin resolver.
Nos interesan los que tienen seguimiento en el tiempo: monitoreo satelital, cámaras trampa, collares GPS. Un proyecto con un solo comunicado de prensa no nos alcanza. También priorizamos temas con impacto concreto sobre especies en riesgo, como el huemul en la Patagonia andina.
Lo corregimos y lo aclaramos en el artículo, sin borrar el original. La corrección queda visible con fecha. Es la única forma de que el archivo sirva como referencia para alguien que investigue el mismo tema más adelante.
Algunos sí, otros no. Los parques nacionales tienen cupos y senderos habilitados; los centros de reintroducción suelen estar cerrados al público para no estresar a los animales. Cuando hay acceso, indicamos el operador habilitado y las restricciones de temporada. No promocionamos visitas a áreas sin autorización.
Con contenido editorial propio y colaboraciones puntuales con investigadores y guardaparques. No aceptamos contenido pagado que disfrace publicidad como reportaje. Si un texto tiene algún tipo de apoyo institucional, lo aclaramos al pie.
Si te quedó alguna duda que no está acá, podés escribirnos desde contacto o revisar cómo tratamos los datos personales en nuestra política de privacidad.